Una serie de explosiones sacude Kingstown y a sus ciudadanos. Un nuevo rostro de la mafia rusa se instala en la ciudad y una guerra contra las drogas se desata dentro y fuera de la prisión. Mike McLusky se encuentra bajo presión para poner fin a la guerra, pero la situación se complica cuando un rostro conocido de su pasado encarcelado amenaza con socavar los esfuerzos del alcalde por mantener la paz entre todas las facciones.









